Por Sofía Peña, periodista de negocios LYP
Hay un número que cada dirección financiera del país tendrá que elegir en las próximas diez semanas, cuando se cierren los presupuestos del ejercicio siguiente. Y hay dos candidatos oficiales que no coinciden.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público proyecta para 2027 un crecimiento del Producto Interno Bruto en un rango de 1.5% a 2.5%, con estimación puntual de 2.05%. Los analistas del sector privado consultados por el Banco de México en su encuesta de septiembre proyectan 1.77% de promedio, con mediana de 1.80%.
La diferencia es de 28 centésimas de punto. Suena marginal. No lo es: en una empresa que presupuesta crecimiento de ventas correlacionado al PIB, 28 centésimas son la diferencia entre autorizar una línea de contratación o congelarla, y entre ejecutar una inversión de capacidad o diferirla doce meses.
Ese es el fondo técnico de la discusión que se celebra este martes y miércoles en Querétaro, donde la contaduría pública organizada del estado convocó a ocho especialistas a analizar el escenario económico y social rumbo a 2027 en el Centro de Innovación y Tecnología BLOQUE. El primer Congreso Querétaro INTEGRA — «Líderes por la Economía de México» — fue inaugurado por el gobernador Mauricio Kuri González, con la participación de la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, Ludivina Leija Rodríguez; el presidente del Consejo Directivo del Colegio de Contadores Públicos de Querétaro, José Luis Prado Hernández; y la presidenta de la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro, Mayela Portos Hernández.
La elección de la fecha no es casual. Octubre es el mes en que las empresas mexicanas cierran supuestos presupuestales, y es también el mes en que el Paquete Económico se discute en San Lázaro. El calendario convierte cualquier foro de perspectivas en algo más útil que un ejercicio académico.
Qué dice exactamente cada pronóstico
El contraste conviene verlo completo, porque la brecha no está solo en el crecimiento:
| Indicador | Hacienda (Paquete Económico 2027) | Analistas (Encuesta Banxico, septiembre) |
|---|---|---|
| Crecimiento del PIB 2027 | 1.5% – 2.5% (puntual: 2.05%) | 1.77% promedio / 1.80% mediana |
| Crecimiento del PIB 2026 | 1% – 2% | 1.40% |
| Inflación general cierre 2027 | — | 3.85% promedio |
| Tasa de referencia cierre 2027 | — | 6.50% mediana |
| Tipo de cambio cierre 2027 | — | 18.04 pesos por dólar mediana |
Dos lecturas se desprenden de la tabla.
La primera: para 2026, la expectativa del mercado (1.40%) cae dentro del rango oficial (1%-2%), pero claramente en su mitad inferior. El sector privado ha estado revisando ese número al alza por tercer mes consecutivo —venía de 1.25% en agosto—, lo cual indica que la economía está terminando el año mejor de lo que el propio mercado anticipaba a mediados de 2026.
La segunda, y más relevante para quien presupuesta: el mercado espera aceleración en 2027, de 1.40% a 1.77%. Es decir, hay consenso en la dirección del movimiento. La diferencia con Hacienda no es sobre si la economía mejora, sino cuánto.
Las variables que ya están ancladas
Tres supuestos del escenario 2027 tienen un grado de consenso notablemente alto, y eso es información aprovechable para una dirección financiera.
Inflación en 3.85%. Es la expectativa tanto para el cierre de 2026 como de 2027, con la inflación subyacente en 3.81% para el segundo año. El dato relevante es la convergencia: el mercado ya no espera que la inflación sea la variable volátil del escenario.
Tasa de referencia en 6.50%. La mediana de los analistas la coloca ahí para el cierre de 2026 y la mantiene sin cambio para 2027. Si ese supuesto se cumple, el costo del dinero deja de ser un dato en movimiento y se convierte en un parámetro con el cual se puede estructurar deuda a plazo.
Tipo de cambio en 18.04. La mediana para el cierre de 2027 implica un deslizamiento desde los 17.50 proyectados para el cierre de este año. Para importadores y empresas con deuda en dólares, eso es un costo identificable, no una sorpresa.
Los bonos M a diez años se proyectan en 9.15% de mediana para el cierre de 2026, y la expectativa de creación de empleo formal es de 300 mil plazas netas registradas en el IMSS para este año.
El obstáculo que los analistas nombran primero
En la misma encuesta, los especialistas identifican los factores que podrían obstaculizar el crecimiento. El primero no es monetario ni comercial.
La inseguridad encabeza la lista con 19% de las menciones, seguida de la política comercial con 13%. Y cuando la pregunta se restringe a los obstáculos para hacer negocios en particular, la delincuencia lidera con 25%.
Ese dato merece atención en un foro queretano. Querétaro ha construido buena parte de su propuesta de valor frente a otras entidades precisamente sobre el diferencial de seguridad, y aparece como la segunda entidad más competitiva del país en la medición del Instituto Mexicano para la Competitividad. Si la inseguridad es el principal obstáculo identificado por el mercado a nivel nacional, entonces la ventaja relativa del estado no es un atributo reputacional: es una variable con precio.
Lo que el presupuesto público dice del margen fiscal
El Paquete Económico 2027 también define cuánto espacio tiene el gobierno federal para responder si el escenario se deteriora, y conviene conocerlo antes de asumir que habrá estímulo disponible.
Los requerimientos financieros del sector público se proyectan en 3.9% del PIB para 2027, desde 4.1% en 2026. El saldo histórico de esos requerimientos —la medida amplia de deuda— pasa de 54.0% a 55.0% del PIB. El costo financiero de esa deuda asciende a 1.575 billones de pesos, equivalente a 4.0% del PIB.
Puesto en perspectiva: el servicio de la deuda pública cuesta aproximadamente el doble de lo que la economía entera crecería en el escenario puntual de Hacienda. Es la cifra que explica por qué el gasto programable solo crece 1.0% real y por qué el balance primario se proyecta en superávit de 0.5% del PIB.
La conclusión operativa para el sector privado es directa: el escenario 2027 no contempla un impulso fiscal significativo. Lo que crezca, crecerá por inversión privada, consumo o exportaciones — no por gasto público adicional.
Por qué importa para las empresas
Si está cerrando presupuesto 2027: la decisión relevante no es qué número usar, sino construir el plan con sensibilidad a ambos. Un presupuesto anclado en 2.05% y una economía que crece 1.77% produce un déficit de ingresos que se descubre en el segundo trimestre, cuando ya se contrató la estructura.
Si tiene deuda o planea refinanciar: la tasa de referencia proyectada sin cambio a 6.50% para dos cierres consecutivos es una señal de estabilidad en el costo del dinero. El bono M a diez años en 9.15% define el piso de cualquier colocación corporativa.
Si importa insumos o tiene pasivos en dólares: el deslizamiento implícito de 17.50 a 18.04 pesos entre cierres es de aproximadamente 3%. Es cuantificable y, por lo tanto, cubrible.
Si opera en Querétaro: la inseguridad como primer obstáculo nacional identificado por el mercado convierte el diferencial de seguridad del estado en argumento comercial verificable frente a clientes e inversionistas, no en discurso.
Si depende de contratos públicos: con gasto programable creciendo 1.0% real y superávit primario de 0.5% del PIB como meta, la expansión del mercado gubernamental en 2027 será marginal. La diversificación hacia cliente privado no es una estrategia opcional.
La pregunta para el consejo directivo
¿El presupuesto 2027 que su empresa está cerrando en estas semanas usa el supuesto de crecimiento oficial, el del mercado, o ninguno de los dos — y qué decisiones concretas cambiarían si el escenario resulta ser el más bajo de los tres?
Un foro de perspectivas económicas tiene valor en la medida en que produce decisiones distintas a las que se habrían tomado sin él. Ocho ponencias sobre 2027, celebradas en octubre, llegan en la única ventana del año en que esa conversión es posible: cuando los presupuestos todavía están abiertos.
El dato que ningún ponente puede resolver es cuál de los dos pronósticos se cumplirá. Lo que sí puede resolverse en una sala de consejo es qué tan caro resultaría equivocarse.
En 2027, el riesgo no está en el número que elija. Está en elegirlo una sola vez.




