El diputado de Movimiento Ciudadano pidió al coordinador estatal de la 4T extender su defensa del proyecto ferroviario a quienes lo construyen. Las denuncias sobre jornadas excesivas y trabajadores que dormirían en sus vehículos siguen pendientes de una inspección oficial.
Querétaro, Qro. 1 de Octubre del 2026.— La discusión política alrededor del Tren México-Querétaro pasó de los espectaculares y la identidad gráfica del Gobierno federal a las condiciones en que laboran las personas encargadas de construirlo.
El diputado local de Movimiento Ciudadano, Paul Ospital Carrera, emplazó a Santiago Nieto Castillo a respaldar la investigación de las presuntas irregularidades laborales denunciadas en distintos frentes de la obra ferroviaria.
“Yo lo invito a que se sume a esta denuncia, la de los trabajadores del Tren México-Querétaro”, expresó el legislador, quien sostuvo que existen testimonios sobre jornadas de hasta 12 horas durante los siete días de la semana y personas foráneas que presuntamente deben dormir en sus vehículos ante la falta de alojamiento adecuado.
Las afirmaciones todavía no han sido confirmadas por una inspección laboral ni acompañadas públicamente por expedientes individuales, contratos, recibos de pago o registros de jornada. Esa verificación corresponde ahora a las autoridades laborales y constituye el punto central del caso.
Nieto llevó al IMPI el uso del logotipo federal
El pronunciamiento de Ospital ocurrió después de que Santiago Nieto solicitó al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial investigar el uso presuntamente no autorizado del logotipo del Gobierno de México en espectaculares colocados en Querétaro.
Los anuncios atribuyen al proyecto ferroviario la lentitud del tránsito y utilizan elementos de la identidad institucional federal. Nieto argumentó que esa composición podría confundir a la ciudadanía sobre el origen del mensaje y pidió determinar quién contrató y financió la publicidad.
Ospital no cuestionó el derecho de Nieto a defender la imagen gubernamental, pero le reclamó que otorgue la misma relevancia a los derechos de quienes ejecutan físicamente la obra.
El contraste utilizado por el emecista fue directo: mientras Nieto movilizó una acción administrativa por el uso del logotipo federal, las denuncias de trabajadores requieren inspecciones, protección frente a represalias y una revisión de las empresas contratistas y subcontratistas.
Denuncias en varios frentes de construcción
Movimiento Ciudadano presentó solicitudes ante las secretarías del Trabajo estatal y federal para revisar las condiciones existentes en zonas de El Marqués, Querétaro y San Juan del Río.
Ospital señaló que los testimonios provienen de personas originarias de Oaxaca, Chihuahua, Hidalgo, Tamaulipas y otras entidades. En la zona de Saldarriaga, afirmó, habría una presencia importante de mujeres trabajadoras.
Según el legislador, algunas personas habrían sido obligadas por sus circunstancias laborales a pernoctar dentro de automóviles, mientras otras cumplirían horarios de seis de la mañana a seis de la tarde sin un descanso semanal regular. Los señalamientos fueron recogidos durante un recorrido y remitidos a las autoridades laborales.
De acreditarse como jornadas efectivas y habituales, las condiciones descritas podrían contravenir la legislación laboral. La Ley Federal del Trabajo establece una jornada diurna máxima de ocho horas; permite ampliaciones extraordinarias de hasta tres horas diarias solamente tres veces por semana y garantiza, cuando menos, un día de descanso por cada seis trabajados. Estas disposiciones se encuentran en los artículos 61, 66 y 69 de la ley vigente.
Sin embargo, determinar una infracción exige revisar contratos, controles de asistencia, pago de horas extraordinarias, días de descanso, condiciones de traslado y la identidad de los empleadores responsables. La obra federal no exime a las empresas participantes del cumplimiento de las normas laborales.
Un intercambio político que no debe ocultar el expediente
Ospital también respondió a la participación de Nieto en asuntos del Congreso local. Señaló que, si pretende intervenir desde una posición legislativa, podrá inscribirse cuando se abra el proceso para las diputaciones de 2027.
“Todos son bienvenidos en la Casa del Pueblo, pero hay facultades que corresponden a diputadas y diputados”, manifestó.
La frase elevó el tono partidista, pero el fondo del caso no debería quedar atrapado en la confrontación anticipada entre Movimiento Ciudadano y Morena.
La pregunta relevante no es cuál de los dos políticos obtiene ventaja con la denuncia, sino si las empresas que construyen el tren respetan horarios, descansos, salarios, seguridad social, alojamiento y condiciones de seguridad.
Inspecciones, no solamente pronunciamientos
Para esclarecer el caso, las autoridades deberán identificar a las compañías y subcontratistas responsables de cada frente de construcción; entrevistar a los trabajadores sin presencia de sus superiores; revisar contratos y recibos de nómina; comprobar el pago de horas extraordinarias y establecer mecanismos contra posibles represalias.
Una visita de inspección permite revisar físicamente las instalaciones, interrogar a trabajadores y solicitar documentación patronal. La Secretaría del Trabajo establece que ese procedimiento debe dejar constancia de los cumplimientos e incumplimientos detectados.
Hasta que esa revisión ocurra, las acusaciones deben tratarse como señalamientos pendientes de comprobación, no como hechos definitivamente acreditados. Pero su gravedad impide desecharlas como una simple escaramuza partidista.
Defender el Tren México-Querétaro no debería significar únicamente proteger su imagen institucional frente a campañas engañosas. También implica garantizar que una obra presentada como símbolo de modernidad no avance a costa del descanso, la seguridad o la dignidad de quienes la hacen posible.



